Si estás planeando un viaje a la República Dominicana, seguramente ya estás soñando con sus playas de arena blanca, sus montañas exuberantes y el ritmo contagioso del merengue. Pero para descubrir la verdadera magia de la isla más allá de los resorts, necesitas saber cómo ir de un punto a otro.
El transporte en la “República de los Colores” es toda una aventura en sí misma. Desde autobuses con aire acondicionado hasta los folclóricos motoconchos, aquí te presentamos todas las opciones de transporte para moverte por RD como todo un experto.
Si planeas viajar entre ciudades principales (por ejemplo, de Santo Domingo a Puerto Plata, Santiago o Samaná), los autobuses son tu mejor aliado. Son seguros, puntuales y muy económicos.
Si quieres viajar como un verdadero dominicano y ahorrar dinero, las guaguas son la respuesta. Son minibuses o furgonetas que conectan pueblos y ciudades más pequeñas.
En ciudades como Santo Domingo o Santiago, verás autos sedán con un letrero en el techo. Son taxis compartidos que recorren rutas específicas y en línea recta. Son muy económicos, pero prepárate para compartir el espacio: ¡suelen llevar hasta a 6 pasajeros en un auto normal!
Son motocicletas que funcionan como taxis para distancias cortas. Los encontrarás en casi cada esquina del país.
Uber funciona de maravilla en Santo Domingo, Santiago y en algunas zonas de Punta Cana. Es una opción muy segura, cómoda y te evita tener que negociar tarifas, ya que el precio se fija en la aplicación.
En las zonas hoteleras, aeropuertos y terminales de autobuses encontrarás los taxis tradicionales. Son vehículos cómodos y seguros, pero las tarifas están orientadas al turismo, por lo que son significativamente más caras. Fija siempre el precio antes de iniciar el viaje.
Si tu estilo en Godword Travel es la libertad absoluta para explorar playas escondidas como Bahía de las Águilas o rincones recónditos de Samaná, alquilar un auto es una gran idea.
El Reto: El tráfico en República Dominicana puede ser caótico e impredecible, especialmente en Santo Domingo. Se requiere conducir a la defensiva y evitar manejar de noche por carreteras mal iluminadas.